by Steve H. Hanke
April 25, 2002
Steve H. Hanke is a professor of applied economics at the Johns Hopkins University in Baltimore, a Senior Fellow at the Cato Institute in Washington and chairman of the Friedberg Mercantile Group, Inc., in New York.
- Steve Hanke, usted que diseñó la convertibilidad que aplicó Domingo Cavallo, ¿qué opina de una segunda versión en la Argentina?
- Desafortunadamente, el gobierno de Duhalde se ha olvidado de las recomendaciones de Alexander Hamilton, el primer secretario del Tesoro de los Estados Unidos: ley y orden, honor e integridad, y contratos y propiedad. Consecuentemente, no creo que sea factible reintroducir una convertibilidad. Sin la regla de la ley en la Argentina, nadie confiarían incluso en un sistema ortodoxo de la convertibilidad, sin importar el cambio que fuera elegido.
- ¿Cuál es la salida que usted recomendaría al gobierno de Duhalde?
- Si la Argentina quiere salir de su caos actual, su régimen fiscal se debe subordinar completamente a su régimen monetario. La única manera de hacer esto es desmontando el Banco Central, liquidando el peso, dolarizando totalmente la economía y prohibiendo la emisión de cuasi-monedas.
- ¿Qué beneficios traería la dolarización?
- Dolarizar la economía aseguraría no sólo la subordinación fiscal sino también daría a la Argentina un fuerte y necesario shock de confianza. Además, invertiría la declinación dramática en los ingresos fiscales de gobierno. Tenemos como evidencia el caso de Ecuador, un país que se dolarizó en el 2000. La recaudación de los impuestos (más allá de los del sector petrolero) crecieron 41% entre enero y febrero del 2002 sobre el mismo período del 2001.
- ¿Cuál es el problema más grave, el bancario o el cambiario?
- Las crisis cambiaria y bancaria ahora se enredan juntas encima de un desorden gigante. La dolarización solucionaría la crisis cambiaria. Y el shock positivo de confianza ayudará a solucionar la crisis bancaria, como sucedió también en Ecuador. Sin embargo, si no ocurre esto en la Argentina, los bancos deben ser declarados en bancarrota y liquidados, con los depositantes recibiendo las primeras demandas de los activos de los bancos.
- ¿Qué opina del corralito?
- El corralito es solamente un ejemplo de cómo el gobierno de la Argentina pisotea los derechos de propiedad y anula los contratos. El corralito demuestra cómo sobreviene el caos si un gobierno no puede mantener las reglas de la ley.
This article originally appeared in Punto a Punto on April 25, 2002.